A
partir del concepto de que no hay ideología sin
economía, la Conferencia Nacional del Partido
Comunista de Cuba (PCC) sesionará este sábado
y domingo , en el Palacio de Convenciones, en La Habana.
El propósito esencial de la
cita es profundizar en el trabajo partidista para acelerar
el desarrollo de la sociedad y afianzar los Lineamientos
Económicos y Sociales aprobados en el Sexto Congreso
de la organización.
Al respecto, el diario Granma, órgano
oficial del Comité Central del PCC, señala
que como se expresa en la Resolución del Sexto
Congreso, el papel del Partido es decisivo en ese crucial
empeño. Ello requerirá al unísono
un enorme trabajo, esfuerzo organizativo y una constante
y efectiva labor ideológica, alejada de formalismos
y basada en el permanente contacto con la población,
subraya el rotativo.
La Conferencia fue precedida de
un amplio análisis y discusión de un Documento
Base que convocó a toda la militancia del Partido
y de la Unión de Jóvenes Comunistas.
Como destacó José
Ramón Machado Ventura, segundo secretario del
Comité Central, al presentar una evaluación
general ante el Tercer Pleno, este proceso contribuyó
a demostrar fortalezas y vulnerabilidades, al tiempo
que reflejó disciplina y unidad en el seno del
Partido, coincidencia en la necesidad de cambiar métodos
y estilo de trabajo, así como también
de elevar el rigor y la exigencia en todos los ámbitos
de la sociedad.
Cumpliendo el mandato del Sexto
Congreso, entre los asuntos prioritarios que la Conferencia
debe tratar, y así está reflejado en el
Documento Base discutido, se destacan:
Las modificaciones en los métodos
y estilo de trabajo del Partido, para precisar y consolidar
su papel de vanguardia organizada de la Revolución
Cubana y fuerza dirigente superior de la Sociedad y
el Estado; la política de cuadros, con énfasis
en la promoción de mujeres, negros, mestizos
y jóvenes a cargos de dirección, tanto
políticos como en otras organizaciones e instituciones,
siempre basados en el mérito y las condiciones
personales. Establecer límites de tiempo en el
mandato para ocupar responsabilidades de dirección
en los organismos del Partido, en todos los niveles.
También el papel del Partido
en la dirección y el control sistemático
del proceso de actualización del modelo económico
y de la marcha de la economía; el fortalecimiento
de la democracia interna y hacer la labor del Partido
cada vez más dinámica; estimulando la
iniciativa y la lucha frente a esquemas y actitudes
burocráticas; a viejos vicios como la improvisación,
el formalismo, la falsa unanimidad y el oportunismo.
Otros asuntos son la revisión
de los conceptos y los métodos de relación
con la UJC y las organizaciones de masas, así
como también proyectar el trabajo del Partido
para dejar atrás prejuicios hacia el sector no
estatal de la economía.
Al enfatizar sobre este trabajo
de perfeccionamiento, el General de Ejército
Raúl Castro Ruz, primer secretario del Comité
Central, subrayó que lo primero que estamos obligados
a modificar en la vida partidista es la mentalidad que,
como barrera psicológica, es la que más
trabajo nos llevará superar, al estar atada a
dogmas y criterios obsoletos.
Fuente:Granma
La Habana, 28 de enero de 2012
|